La ciudad entre crisis: una nueva geografía urbana.

LA CIUDAD ENTRE CRISIS: UNA NUEVA GEOGRAFÍA URBANA.

DEBATE VIRTUAL: DESPUÉS DE LA PESADILLA VIENE LA ILUSIÓN: UNA NUEVA CORUÑA SE DEJA VER.

QUINTA PARTE: EL NUEVO URBANISMO CORUÑÉS.

Las ciudades y el urbanismo, como instrumento formal para la construcción de la ciudad, evolucionan de acuerdo con los cambios de paradigmas o dentro de los mimos, siguiendo las tendencias o modas, que se manifiestan tanto en el diseño arquitectónico como en la interpretación del espacio urbano. Detrás, casi siempre, hay tres factores: el cambio social, el cambio tecnológico y el cambio económico.  Y el cambio de paradigma, hacia la ciudad sostenible y la ciudad saludable, es lo que ha sucedido en las ciudades en el período entre crisis, es decir el que va desde la anterior crisis financiera global, que podemos situar a comienzo en el año 2007, hasta la crisis sanitaria o vírica actual.  La acumulación de las dos en tan corto espacio de tiempo ha producido un importante trasformación de las ciudades, y afectó a todos sus componentes.

En medio, en el mundo y en España, se produjo un fuerte crecimiento de la economía y un desarrollo de las nuevas tecnologías que no tuvo precedente en el pasado. Si a ello añadimos la crisis ambiental asociada al cambio climático, tenemos ya todos los elementos que configuraron los cambios en la geografía urbana de estos últimos diez años. Un periodo muy corto, pero también muy convulso y lleno de incertidumbres, de ahí que las transformaciones de todo tipo se aceleraran con respecto a las etapas pasadas.

Esta breve secuencia me sirve para enmarcar lo que también ha sucedido en la transformación urbana de La Coruña, donde a los factores generales hay que añadir otros de ámbito local también muy influyentes. Aunque sea redundante, es conveniente recordarlos. Tres fueron los hechos destacados.

1) El efecto Inditex. El primero, y el más importante, fue el excepcional desarrollo económico y tecnológico experimentado por la economía urbana, en la que el efecto Inditex jugo un papel predominante. Simultáneamente o no, se fue configurando un importante tejido empresarial al que tantas veces he hecho referencia.

2) La nueva economía. También estuvo muy unida a lo anterior el segundo factor: la ciudad se convirtió en un foco local de atracción de talento. Llegaron nuevos jóvenes profesionales para trabajar en la propia empresa global, o en otras que crecieron a su alrededor como proveedoras de bienes y servicios. En esto jugó un papel esencial la decisión de trasladar desde Irlanda a La Coruña la sede mundial de la venta online de la compañía. Esta decisión fortaleció la sede central del grupo pero también propició la creación y atracción de empresas y, como acabo de decir, de talento Joven. La consolidación y expansión de Abanca desde el punto financiero y tecnológico fue un soporte complementario para reforzar la demanda interna de software. Otras empresas proveedoras y compañías locales formaron un conglomerado industrial nuevo o renovado. Todo esto tuvo importantes consecuencias en la geografía urbana, desde el punto de vista social, funcional y urbanístico de La Coruña: nuevas situaciones, nuevas demandas, nuevas ofertas, nuevas soluciones. Por eso lo he vuelto a recordar.

3) Como resultado de todo esto, el área metropolitana fue la que experimentó un mayor crecimiento demográfico de Galicia, aunque moviéndose en rangos medios. Para valorar lo que esto significó para la ciudad hay que tener en cuenta tres cosas:

  1. La primera es que se partía de una pirámide demográfica muy envejecida, con un crecimiento vegetativo negativo creciente (más fallecimientos que nacimientos) siendo la llegada de nuevos trabajadores lo que generó el crecimiento.
  2. La segunda es que ese envejecimiento afecta a casi todos los barrios, pero principalmente a los del Centro Histórico, que, vaciados por la pérdida de población, se deterioraron y se terciarizaron en altura; pero también a los barrios entrerrondas donde vive la mayor parte del población coruñesa, siendo los barrios de la periferia exterior los que tuvieron un envejecimiento menor.
  3. La tercera, fue la carencia de políticas públicas eficaces de vivienda y de rehabilitación urbana, principalmente del centro, lo cual dejo todo el proceso de la mano de las fuerzas del mercado.

En el juego de estos factores se fue configurando una nueva geografía urbana. La Coruña actual está dividida en tres grandes áreas. El centro (Centro Histórico y Ensanche), los barrios entrerrondas (desde Los Castros a Labañou), y los polígonos (Barrio de las Flores, Elviña, Someso).  Comentaré cada una por separado.

LA RENOVACION DE LA CIUDAD HISTORICA.

1.- Dentro del Centro Histórico incluyo la ciudad anterior al siglo XX: la Ciudad Vieja, la Pescadería, Las Atochas y también el Primer Ensanche (plaza de Lugo). Trataré de resumir los principales cambios socioeconómicos acaecidos. Las nuevas clases sociales y grupos socioprofesionales mostraron una preferencia por vivir en el centro, donde-como ocurrió en todas las ciudades- encontraban las amenidades y los servicios urbanos de mayor calidad. Tres fueron los movimientos sociales principales. Por un lado la gentrificación, es decir la instalación de población de alto nivel adquisitivo que eligió espacios centrales singulares para su vivienda, y que afectó principalmente a toda la envolvente Parrote-Marina y a Juana de Vega-Plaza de Lugo. Un segundo grupo fue el de familias mayores que dejaron su casa unifamiliar en la periferia para instalarse en pisos y apartamentos más pequeños en el centro, y, finalmente la nueva generación de  urbanitas que buscó en el centro histórico el lugar más adecuado para sus necesidades vitales: viviendas rehabilitadas singulares y de diseño, espacios peatonalizados y verdes cercanos al mar, y proximidad  a los centros del comercio especializado, la cultura y el ocio, sin necesidad de utilizar el coche. Al principio se habló de generación hípster, pero hubo otros grupos menos identificados pero también importantes. Esto propició una rápida reacción de los promotores, intensificando la rehabilitación de las antiguas viviendas y de edificios vacíos o semivacíos para atender a la nueva demanda. Como era de espera, el efecto Inditex fue importante. De hecho en la ciudad se habla de los “zaritos” para referirse a un determinado grupo de profesionales jóvenes muy cualificados, con talento creativo y con un nivel adquisitivo medio alto. Su asentamiento llevó consigo una rehabilitación de nuevas viviendas, y a la renovación total de los locales, principalmente los destinados a las actividades de ocio, gastronomía y tiendas de marca. La renovación y rehabilitación urbana del centro fue intensa, y más hubiera sido si las políticas municipales hubieran sido más ágiles en tiempos tan favorables.  Además de esto, pero posteriormente y tardíamente en comparación con otras ciudades, se inició una turistizacion del centro. Pequeños hoteles y viviendas turísticas fueron los elementos principales, y su espacio preferente fue el del Orzan-San Nicolás. Un dato más: el creciente número de pequeñas empresas de economía creativa, compatibles con usos residenciales, se instalaron también en los bajos y pisos del centro. De este modo el centro de la ciudad logró salir de la decadencia producida por la crisis anterior y adoptar una nueva fisionomía urbana. Ahora tendrá que hacerlo de nuevo.

Frente a esta interesante y dinámica evolución, la política urbanística quedo estancada, y en el último cuatrienio el espacio público del centro histórico experimentó un fuerte deterioro, haciendo de nuestro centro urbano y turístico uno de los más descuidados de las ciudades españolas. Las ideas estaban ya plasmadas en el Plan Especial de Reforma Interior; otras surgieron de nuevo, pero no se llevaron a cabo. En este momento, la situación parece distinta. La salida de la crisis coincide con nuevos proyectos dinamizadores de rehabilitación de viviendas para alquiler de jóvenes (plan Rexurbe de la Xunta) y un proyecto de nuevo urbanismo ágilmente tramitado para su puesta en marcha inmediata.  Esto, de cumplirse como cabe esperar, es una oportunidad para reactivar la economía local en la zona, pero también para mejorar la calidad de vida y la sostenibilidad en el sector más representativo y visitado de la ciudad. La licitación de los proyectos puede devolver el centro de la ciudad a su imaginario urbano de siempre. Tres son las medidas: la peatonalización y reurbanización del espacio público, los cambios en la movilidad y el programa de recuperación de los jardines históricos (San Carlos, Azcárraga y Méndez Núñez).

1) Pasaré esto al primer lugar, al estar amenazados por una plaga, la avispa roja o picuda, que destruye las palmeras, y que ya hay indicios de que puede afectar a las de la Rosaleda y de Méndez Núñez, como ha ocurrido en muchas comarcas gallegas meridionales. Ya el gobierno anterior había actuado positivamente, pero en el confinamiento la expansión desde el foco original en Las Jubias se ha acelerado.  También es visible en la periferia, particularmente en el municipio de Sada donde hay varios focos, y donde no se ha tomado medida alguna, al contrario de lo que ocurre en Oleiros, el más implicado con diferencia.

2) La peatonalización. Los proyectos que forman parte del plan de peatonalización ( plaza de Lugo, Cantones, San Andrés, Parrote)  ya han sido comunicados al público y a ellos me referiré en detalle en el tercero de los capítulos. Son una magnífica noticia.

3) Con respecto al nuevo modelo de movilidad, algunas cosas también se han dicho, como son el calmado del tráfico, la Ciudad 30, el carril-bus, la mejora de los carriles ciclistas, el aumento de las estaciones de alquiler de bicicletas, y la idea de trasladar la parada de autobuses metropolitanos a otro lugar, liberando los jardines de los gases y del paso de autobuses por el centro. El puerto es su mejor alternativa, pero de momento esta propuesta aún no ha tenido la respuesta adecuada por parte de la autoridad portuaria y tampoco de la Xunta.

 LA CIUDAD DE LOS BARRIOS

La ciudad entrerrondas (ronda de Nelle-ronda de Outeiro), la ciudad de los barrios, como se tituló uno de los proyectos del costoso estudio Coruña Futura, es el otro gran espacio diferenciado de la geografía urbana coruñesa.  Este anillo habitacional es el más poblado de la ciudad, pero también el que más sufrió con las sucesivas crisis. Su dinámica vino marcada por un cambio social (disminución clase media y aumento media-baja) y por un aumento de las viviendas vacantes con alquileres reducidos. Esto se encuadra en un proceso de sucesión residencial: salida de población, vaciado de viviendas y sustitución de los antiguos residentes por nuevos grupos sociales.

  1. El envejecimiento de la población original residente (la mayoría de las viviendas son de los años 60-70), se tradujo en una paulatina disponibilidad de viviendas vacantes.
  2. El traslado de la segunda generación a municipios de la periferia o a otros barrios de la ciudad, a tenor de sus ascensos social, aumentó el número de viviendas en alquiler.
  3. La llegada de inmigrantes para trabajar en tareas poco cualificadas o para encontrar en la ciudad una nueva oportunidad, se instalaron atraídos por el cote de la vivienda, muchas veces de uso colectivo. Esos inmigrantes proceden de diversos países pero en su mayoría son hispanoamericanos y norafricanos. Esto aportó a los barrios un nuevo carácter multicultural, pero también una cierta vulnerabilidad social. Esto se manifiesta principalmente en el Agra del Orzan, que según la recaudación del IRPF es el de menores ingresos de la ciudad.
  4. También se alquilaron viviendas vacías a estudiantes y para uso turístico. Es el caso de Los Mallos-Estación-Cuatro Caminos, por ejemplo. Su proximidad a los nodos de trasporte público y el precio de los alquileres jugaron a favor.
  5. Se formaron espacios sociales complejos, debido al empobrecimiento general de las familias por efectos de la crisis anterior y la falta de oportunidades laborales para los jóvenes. Esto, que fue común a todo el anillo de los barrios, se manifestó con más conflictividad donde determinadas conductas asociadas a la droga arraigaron. Es el caso de La Sagrada.
  6. El cambio social, causado por el empobrecimiento de las familias y de las personas, por la entrada de nuevos grupos de bajos ingresos, por la oferta de viviendas a precios menores que en otras zonas, y por la formación de nuevos grupos étnicos y culturales, produjo también un cambio en la demanda interna de bienes y servicios, dando lugar a una decadencia del tejido comercial anterior, afectado también por la compra en los centros comerciales cercanos , con un precio menor y una oferta más variada.

Es una situación mucho más difícil de resolver que la del centro histórico, porque hay menos fuerzas positivas a favor, pero en los últimos años se atisbaban índicos de mejora. Veremos ahora si se mantiene, y cuál puede ser el efecto de la crisis pandémica en estos barrios. En todo caso, es muy positivo que uno de los proyectos urbanísticos que el actual gobierno local tiene para este sector, y que puede ser un catalizador o un revulsivo para el cambio. Me refiero a La Ronda Peatonal. Un proyecto continuador de otros parciales anteriormente implementados, pero que nada tiene que ver –afortunadamente- con aquel que en su momento se denominó Ciudad de los Barrios, que no era más  que una operación de cambio de imagen formal.

 3.-LA CIUDAD PLANIFICADA: EL ECOBARRIO.

Queda un tercer espacio urbano: el que forman, en torno al valle del Río de Monelos, los nuevos desarrollos urbanísticos planificados, tanto en el trazado como en el diseño. Forman un conjunto variopinto, pero que tienen en común presentar el mejor ejemplo de espacios urbanos diseñados, que fueron mejorando tras las sucesivas reformas. Cada uno tiene características sociales propias y una dinámica diferente. Se pueden distinguir dos grupos: el Barrio de las Flores y el Polígonos de Elviña, de promoción pública y con una urbanismo de calidad e innovador en su momento; y los polígonos de promoción privada de Someso y Matogrande, dos diferentes respuestas formales  desde el urbanismo especulativo con densa ocupación del suelo.

No conozco en detalle la dinámica sociodemográfica interna de cada uno de estos barrios, ni mucho menos, pero algunas cosas se pueden decir.

  1. Empezaré por el Barrio de las Flores, sin duda el mejor exponente formal del urbanismo del movimiento moderno en Galicia y de los mejores de España, siendo una de sus unidades vecinales (la de Corrales y Molezún) premio nacional de arquitectura y urbanismo, aunque lo avanzado del diseño no llegó a cuajar en su uso social. Por su interés, fue objeto de numerosos estudios de la Escuela de Arquitectura, pero también los gobiernos locales hicieron otros. Debe ser el barrio más estudiado por el ayuntamiento, pero también en donde menos inversiones se hicieron. Sorprendentemente, ahora se pretende gastar en un nuevo estudio, cuando hay otras iniciativas que lo hacen innecesario. En cuanto al cambio del barrio, parece que está entrando población joven atraída por el precio de la vivienda, la mejoría de la atmósfera social, y la abundancia de espacios libres sin coches, algo que en estos tiempos se valora mucho más.
  2. El polígono de Elviña es también un ejemplo de urbanismo racionalista, y contiene buenas muestras de arquitectura del momento. Fue reurbanizado y sus corredores verdes y espacios públicos son muy reseñables en comparación con los compactos y densos barrios interiores, como también lo es por la importancia de los equipamientos públicos.
  3. Matogrande es otra cosa. Se trata de una intervención especulativa que rompió la lógica del espacio urbano, y puso un tapón urbanístico que impide conectar la ciudad anterior con los nuevos desarrollos exteriores. Formalmente tiene un trazado en manzanas, pero carece de espacios abiertos, y la densidad residencial es alta. Socialmente es un barrio de clase media y media alta muy valorado, como también lo es por su oferta de ocio. Tiene importantes equipamientos privados.
  4. El barrio de Someso, que tanto dinero está costando a los impuestos ciudadanos por una indebida gestión del suelo, está en fase de construcción. Su concepto es simple: un conjunto de torres alrededor de un espacio comercial y dotacional privado central. La proximidad a la Universidad en una ventaja importante para su desarrollo.

Todo este conjunto tiene, como se desprende de esta sucinta descripción, una variada estructura y configuración social y funcional, siendo lo único en común haber sido planificados previamente mediante sucesivos planes parciales. Esto se nota porque los espacios de contacto no han sido bien resueltos, y también en que el urbanismo público es incomparablemente de mejor calidad que el de promoción privada. Un dato a tener en cuenta.

Hay que destacar un dato: el gran proyecto de reforma urbanística, el Ecobarrio de Elviña, promovido por la Xunta de Galicia, y proyectado por el ITG (Instituto Tecnológico de Galicia). En su día, nació como un proyecto orientado a la mejora de la eficiencia energética, pero parece que ahora, si nos atenemos a otros proyectos de este tipo   que la Xunta redactó para otras ciudades gallegas (Ourense y Lugo) su contenido es más ambicioso. Puede ser el proyecto urbanístico más innovador de los planteados en este momento. Nada puedo añadir porque todavía no ha sido hecho público, pero si puedo afirmar que de serlo sería una gran noticia para una ciudad en crisis, como todas las demás ciudades.

 LAS BASES DEL NUEVO URBANISMO.

Resumiré todo lo anterior: La Coruña encara urbanísticamente la salida de la crisis con un plan de reurbanización y renovación urbana muy relevante. No se trata de grandes proyectos de nuevo cuño, sino de completar, mejorar y adaptar los espacios ya existentes a los requerimientos de la sostenibilidad, del cambio climático y de la salud.  Esta forma de proceder aporta eficacia y permite vislumbrar un horizonte próximo para su finalización. La Ciudad Peatonal, La Ciudad de los Barrios, y el Ecobarrio son tres grandes proyectos. Su ejecución generará empleo y riqueza, que tan importantes son en la crisis, pero también ilusión ciudadana, que también es importante.

Pocas veces la ciudad ha tenido un panel de proyectos urbanísticos como estos, por eso dedicaré comentarios específicos a cada uno en los próximos capítulos. Y aunque seguimos sin oír nada nuevo del frente portuario (al menos podría acordarse la creación del Consorcio) estos anuncios ya son elocuentes de un nuevo tiempo político en la ciudad. En él se percibe un cambio de clima en la política local, cuyos soportes son la cooperación y la coordinación con las instituciones y con las otras administraciones. Una nueva atmosfera, mucho más positiva y razonable que la confrontación. Y esto es una buena noticia también. De su mano, espero, saldrán grandes proyectos y grandes realizaciones, que es lo que la ciudad necesita para la salida de la crisis. Así lo deseo yo, y también todos los miembros de la Asociación Metropolitana 3.0.