Descuelgue económico de Galicia con respecto al incipiente y robusto crecimiento económico español ¿será momentáneo o no?

Sobre los datos de actividad y paro en Galicia durante 2014.

A finales de enero de 2015, los datos que publica el Instituto Nacional de Estadística, nos mostraron un comportamiento del empleo en 2014 mediocre para Galicia y francamente bueno para España.

 

Cuando hablamos del paro y del empleo hay 3 conceptos básicos: primero los ocupados o personas que trabajan, que cotizan, la segunda variable es la población activa, es decir las personas que quieren trabajar y, por último, los parados, que es la diferencia entre estas 2 variables. El comportamiento de las dos primeras variables, es decir, los ocupados y los activos, conforma lógicamente el número de parados. Puede aumentar el paro creciendo los ocupados o personas que trabajan si lo hace más la población activa o personas que quieren trabajar y viceversa, claro, puede bajar el paro si los que quieren trabajar emigran o se mueren aunque se destruya empleo. Por eso es vital entender bien estas 3 variables, siendo para mí la más importante la evolución de las personas que trabajan, los ocupados.

 

Pues bien en España los datos son buenos: en un año se han creado 434 mil empleos, hasta 17,6 millones, un 2,53% más de gente que cotiza a la seguridad social; buena evolución de los ocupados, no obstante por los motivos que sean, los activos o personas que quieren trabajar han disminuido levemente en 44 mil personas en el año (emigrantes que vuelven a su país, gente española que emigra al extranjero, gente que se desanima y ya no busca empleo…) por ese motivo el paro ha bajado más que la creación de empleo, en concreto por la diferencia en los 434 mil empleos creados más la reducción de los que quieren trabajar, 44 mil, total 478 mil parados menos y la tasa de paro baja en un año desde el 25,7% al 23,7%. Una caída potente, sin duda, pero obviamente todavía queda mucho camino por recorrer para llegar a los ocupados del año 2007, 20,5 millones o de la tasa de paro de ese año del 8%.

 

Sin embargo, el comportamiento en Galicia en relación al empleo desgraciadamente no ha sido así. Si para España hablábamos de creación de empleo, esos 434 mil empleos o el 2,5%, en Galicia no hemos creado empleo alguno e incluso se ha destruido en el año y en el trimestre: el millón raspado de gallegos que trabajan, que están ocupados, son incluso 2 mil menos que un año antes. Si en Galicia se hubiera creado el mismo empleo que en España, habría 25 mil ocupados más, no 2 mil menos. Solamente Galicia logra bajar su tasa interanual de paro desde el 21,9 al 20,9 por la reducción de los activos o personas que quieren trabajar porque se han ido, algo muy negativo. Nuestra tasa de paro sigue siendo inferior a la de España, 20,9% frente a 23,7%, y aunque continuamos teniendo un gap favorable de casi 3 puntos menos de paro que la media de España, este gap se está estrechando cada vez más: hace un año era de 4 puntos  y ahora un punto menos.

 

Y además en Galicia tenemos un comportamiento cada vez más bipolar entre el norte (mejor) y sur de Galicia (peor), el comportamiento de la tasa de paro de la provincia de Pontevedra, marca en 2014 una tasa del 25,5% por primera vez está claramente por encima de la media de España.

 

Otro dato básico del comportamiento económico publicado por el INE es el PIB del 3º trimestre 2014, que nos muestra más de lo mismo: mientras que el estado marca un robusto aumento interanual del 1,6%, Galicia se queda en un insignificante 0,4%.

 

Pero el árbol no nos debe impedir ver el bosque: si hace dos o tres décadas Galicia se encontraba entre las regiones del pelotón de cola de España en el grupo de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, ahora está en el grupo de las regiones con una renta en la media de España, alcanzando en su conjunto una renta per cápita del 92% de la media de España, estando por tanto en el grupo de Asturias, Cantabria y Castilla-León.

 

Galicia ha abandonado claramente el sector de las regiones pobres o muy pobres. Ese es el contexto general, la tendencia de fondo, estamos escalando peldaños. Galicia converge más que la media de las regiones de España hacia el PIB medio  de nuestro país y Europa. Lo importante es no bajar la guardia y seguir en esa tendencia, y los datos del último año nublan al menos momentáneamente esa tendencia. A la vista de estos datos, claramente peores que los de España, (evolución de la población activa, paro, crecimiento económico, crecimiento poblacional) va a ser complicado cumplir con las previsiones de crecimiento económico de Galicia para el año 2015, que se elevan a un 2% ya que somos un país con baja tasa de actividad, es decir muy envejecido, con muchos perceptores de pensiones. Somos demasiado dependientes de las pensiones lo que implica un blindaje importante en épocas malas (no se ve afectada tanto por un aumento del paro por la crisis), viviendo un poco al margen de los ciclos económicos. Pero al ser menos dependiente del ciclo económico, cuando la actividad económica crece, Galicia lo hace menos, hay más gente percibiendo pensión y menos gente ocupada, en edad de trabajar. La demanda y actividad económica de Galicia no depende tanto como en otras regiones, que tiene una mayor tasa de actividad del empleo que se cree, sino de algo que es más seguro, las pensiones.

Para alcanzar esas metas son necesarias medidas adicionales, como las se han tomado hace poco en Castilla León o Cantabria, de reducción o eliminación del la parte autonómica del impuesto de carburantes, lo que supone casi 5 céntimos el litro que ayudarían a un mayor crecimiento, teniendo en cuenta además que somos la región donde existe la dispersión de población mayor de España.