El efecto Inditex

El efecto Inditex: “La ciudad gallega se ha transformado de manera radical en los últimos años, pero el crecimiento no llega por igual a todos los bolsillos”.

Con el título “El efecto Inditex gentrifica A Coruña”, la periodista Patricia Nieto publicó en Diario Público el pasado día 5 de enero una interesante reflexión sobre lo que significa Inditex en la ciudad, destacando los efectos positivos, pero también señalando los negativos. Incide particularmente en el aumento del coste de la vivienda. Por su interés reproduzco a continuación su contenido.

El efecto Inditex.

Son más de 1.000 millones de prendas de ropa que el gigante de la moda Inditex -dueño de firmas como Zara o Massimo Dutti- vende al año en miles de tiendas de todo el mundo, desde China hasta Estados Unidos pasando por toda Europa.

En cada una de ellas se puede leer, en la pequeña etiqueta interior, el nombre «A Coruña». Esta ciudad, de apenas 250.000 habitantes, acoge la matriz de la compañía y está marcada por el sello del magnate Amancio Ortega, que, según la revista estadounidense Forbes, amasa una de las 15 mayores fortunas del mundo.

La ciudad es, junto a Vizcaya (Bilbao) ,  la segunda de mayor renta per cápita del norte de España y se ha transformado de manera radical en los últimos años. Pero, mientras que unos disfrutan de las ventajas de ser vecino de la empresa de mayor capitalización bursátil del Ibex -con cerca de 116.000 millones de euros-, otros padecen las consecuencias del crecimiento desigual y la modernización de la ciudad, que ha inflado los precios del alquiler y ha obligado a muchos vecinos a abandonar sus barrios y mudarse a la periferia.

Alquileres «por las nubes»

El precio del alquiler crece a mayor ritmo que en ciudades como Madrid y Barcelona.Según datos del portal inmobiliario Idealista, A Coruña ha experimentado un explosivo aumento de los precios de la vivienda en los últimos años. El alquiler ha crecido un 45% desde 2016, por encima del 36% de Madrid o del 31% de Barcelona. Las cifras son similares a las del Observatorio Autonómico de Vivienda de Galicia, que apuntan un alza del 39% desde 2014.

«Para muchos vecinos la situación está muy mal. Hay gente de aquí, de toda la vida, que se tiene que ir a otras zonas porque los alquileres están por las nubes», aseguró a Público Rosa Otero, presidenta de la Asociación de Amas de Casa de A Coruña. «Todo está carísimo, se suma el supermercado, las tiendas de ropa, nunca se había visto algo así», afirma.

Ricardo Díaz, estudiante de arquitectura, relata que incluso las habitaciones «se han encarecido». «Yo vengo de Cee (un pueblo de 8.000 habitantes) a estudiar a la universidad y me cuesta mucho, aun trabajando tienen que ayudarme mis padres (…). Las habitaciones se alquilan en pocos días, parece Madrid», destaca.

Datos del INE reflejan que cada año más familias, especialmente jóvenes, se instalan en zonas periféricas y más asequibles como los barrios de Eirís o Novo Mesoiro, cuya población aumentó en la última década un 43% y un 17,4%, respectivamente.

 Un momento «grave«: mientras los coruñeses se alejan, llegan diseñadores, publicistas y empresarios

Mientras que algunos coruñeses abaratan costes alejándose del centro, llegan cientos de diseñadores de moda, publicistas o empresarios del sector textil que trabajan de manera directa o indirecta para este emporio. De los 5.500 empleados que Inditex tiene en su sede central, un 10% son extranjeros y provienen de 60 países, según informaron a Público desde la compañía.

A menudo cobran sueldos por encima de la media y, aunque trabajen en Arteixo (un municipio a 13 kilómetros de A Coruña, donde la multinacional ubicó su matriz), suelen vivir en la ciudad herculina. Algunos expertos señalan esta como una de las causas de la subida de los arriendos, aunque también hay otros factores que agravan el problema.

El presidente de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), Benito Iglesias, señaló a Público que A Coruña tiene disponibles actualmente entre 300 a 350 inmuebles en el circuito comercial del alquiler, la cifra más baja desde que se tienen registros. En cambio, hay más de 1.000 viviendas turísticas. La ciudad atraviesa un momento «grave» de falta de pisos en alquiler.

«El mercado ya no va a soportar otro año más así. Hay personas que no llegan a fin de mes porque tienen que gastar más del 50% de su sueldo en pagar al casero», explica. La regulación actual propicia que haya menos viviendas de obra nueva y un retraso en el otorgamiento de licencias en A Coruña que produce un «efecto embudo», según el presidente de la gremial.

La subida de precios también está afectando a los locales comerciales, denuncia Carmen Tárrega, de 63 años y dueña de una tienda. «Nos subieron el alquiler y cuando buscamos otro era imposible, están carísimos. Nos tuvimos que marchar más lejos del centro», lamenta en declaraciones a Público.

La ciudad se transforma

A Coruña -que aglutina un 44% del PIB gallego, según un reciente informe promovido por la diputación provincial- se ha convertido en centro neurálgico de la actividad cultural y de las tendencias dentro de la comunidad autónoma. En paralelo al encarecimiento de la vida, los bares de toda la vida se transforman en modernos locales de copas, algunas plazas céntricas recobran el aliento con comercios de moda y llegan exposiciones de grandes artistas con inauguraciones que convocan a la jet set del arte.

Así lo explica la experta en tendencias y bloguera Patricia García (@donkeycool en Instagram). «El cambio de los últimos diez años ha sido radical. Ahora vas por el centro y escuchas gente hablando en inglés o francés, las tiendas y los bares son más modernos y hay muchas personas jóvenes», señala a Público.

La ciudad «vive de la gente de Inditex y como ellos necesitan oferta cultural, se organizan cosas nuevas», añade. La supermodelo Naomi Campbell, la actriz Charlotte Rampling o el oscarizado cineasta Paweł Pawlikowski han asistido a las inauguraciones de exposiciones de artistas de la talla de Meisel o Helmut Newton que la Fundación MOP organiza en el puerto de la ciudad.

 

«Mucha gente quiere tener proyectos aquí para estar cerca de Inditex»

Esta fundación, creada en 2022 precisamente por la heredera del imperio textil, Marta Ortega, ha convertido la ciudad en una parada obligatoria para los amantes de la fotografía de moda. La oferta gastronómica se ha multiplicado también y las calles del centro y la ciudad vieja son un asiento en primera fila de la alta cocina. «Mucha gente con pequeños proyectos y marcas de afuera, incluso de otros países, quiere tener presencia aquí para estar cerca de Inditex y su entorno», añade García.

 

Las dos caras de la moneda

Nadie cuestiona hoy el valor que Inditex aporta a la economía local. El informe Ardán -de referencia en la región- señala que la multinacional produce más del 50% del valor añadido bruto (VAB) de toda la comunidad autónoma y son más de 47.000 personas las que emplea en Galicia. La multinacional tiene un papel «determinante» en el desarrollo de A Coruña, según detalla a Público Juan Manuel Sánchez, profesor de Economía de la Universidad de A Coruña.

La compañía ha contribuido, además, a la expansión de grandes empresas que le dan servicio, como el gigante de mobiliario comercial Caamaño, la constructora Incoga o el grupo internacional Aluman. Esto provoca «un círculo virtuoso en la economía de la ciudad y su área de influencia», destaca el experto. Sin embargo, el crecimiento no llega de manera igual a todos los bolsillos.

De acuerdo con el economista, el personal cualificado que ha atraído la empresa «cuenta con salarios superiores a la media, lo que influye y repercute en el consumo ligado al alto poder adquisitivo» y «ha cambiado el modelo de vida de la ciudad». Sobre la vivienda, el experto remarca que falta inversión pública y ayudas para la construcción y compra, «lo que lleva a unos precios excesivamente elevados».

Como medida para paliar esto, el Ayuntamiento de A Coruña manifestó a la Xunta el pasado octubre su deseo de declarar la ciudad como «zona de mercado tensionada». Desde el Gobierno autonómico, y pese a que en un inicio descartaron esta posibilidad, señalan ahora que la solicitud dependerá del curso de la implementación de la Ley de Vivienda estatal.