¿Por qué esta recuperación va en serio?

Sobre la salida de la crisis desde el punto de vista económico,administrativo,financiero,etc.

Mucha gente se pregunta si la incipiente recuperación que se ha iniciado será como la del 2009. De hecho la sociedad se ha dividido entre los “creyentes” de la recuperación y los “escépticos”, en función de la ideología. Se ha convertido en un debate parecido al del cambio climático: hay escépticos y hay creyentes ¿Vd. qué es?.

Vamos a intentar quitar pasión a este debate y aportar un poco de sentido común y conocimiento. La recuperación de 2009 acabó abruptamente en 2010 tras el rescate europeo de Grecia, Irlanda y Portugal. Los mercados, “trazaron la línea roja” en Europa de los países que estaban a salvo: los del norte, es decir que eran competitivos, que tenían futuro, y los del sur, los que tenían que realizar profundas reformas para poder subsistir en una economía globalizada sin renunciar al euro, poder subsistir con una economía basada en algo más que en el turismo, sectores de poco valor añadido y en devaluaciones constantes de su moneda para aumentar la competitividad de su economía. Los del norte siguieron avanzando y dejaron atrás la crisis económicas, los del sur cayeron al pozo.

Aquella recuperación presentó algunos indicadores económicos favorables, como un pequeño cambio de tendencia en la evolución del PIB hasta niveles positivos en varios trimestres, o ligeros crecimientos en la creación de empleo, aunque nunca en tasas anuales o un cambio de comportamiento en la balanza comercial o por cuenta corriente. Pero la actual recuperación presenta además de esos datos, otros mucho más profundos y de más recorrido, que ni de lejos existían hace 5 años y que paso a describir:

Primero, más indicadores económicos, el mercado laboral. Con los últimos datos de la EPA, a junio, hay 200 mil personas más que un año antes ocupados, trabajando, cotizando a la seguridad social  y la cifra total de desempleados se ha reducido en un año en 425 mil personas, mayor que el número de ocupados en sí, porque se ha reducido la población activa.

El déficit del estado está mucho más controlado, la reactivación de la actividad industrial es cada vez más evidente así como la reactivación de la actividad crediticia …

 

Pero hay otros aspectos todavía más importantes que los indicadores económicos, que dotan al futuro económico de nuestro país de unos mimbres de cierta entidad.

El primer aspecto y el más importante son las reformas estructurales que se han realizado en España. Las dos estelares son sin duda la reforma laboral y el saneamiento del sistema financiero.

La reforma del sistema laboral ha significado una homologación de nuestro sistema en la media de la legislación laboral de Europa, ni más ni menos. Lo que pasa es que en Europa en los últimos 25 años se han realizado reformas parecidas a esta en la práctica totalidad de los países mas progresivos y evolucionados, precisamente los del norte de Europa, mientras que en los del sur de Europa, como en España, se dejó pasar, pensando que una desmedida protección a los que tenían trabajo fijo y antigüedad  era “proteger” a la clase  trabajadora cuando la realidad era justamente la contraria: se garantizaba un paro elevado como ha pasado desde que ha empezado la democracia en España, es decir todo lo contrario. No olvidemos que la legislación laboral que existía en España, el llamado estatuto de los trabajadores, era hijo legítimo de la legislación laboral de la época del ministro falangista Girón de Velasco. La actual reforma ha propiciando una importante contención salarial que eleva nuestra competitividad.

En cuanto al saneamiento del sistema financiero, como todos sabemos, gran parte de la mitad del sistema financiero, es decir las cajas, entró prácticamente en quiebra después de su enorme vinculación con la burbuja inmobiliaria. El gobierno pidió una especie de rescate o préstamo a Europa para su saneamiento, unos 40.000millones de euros. Esto fue algo absolutamente imprescindible para que parte del sistema financiero español dejara el modo “zombi”.

Todos estos factores endógenos y exógenos han propiciado que la confianza hacia nuestro país haya avanzado, y así lo refleja la evolución de la prima de riesgo desde aquellos 6,5 puntos que le costaba más a España que Alemania pedir prestado. Ahora ha bajado a poco más de un punto.

Y además tenemos 2 factores exógenos a España que también suponen un importante impulso a la recuperación de España: los países del sur de Europa, al menos de los intervenidos, están pasando página, solamente quedan dudas sobre Italia y Francia, países importantísimos, pero que parece van por la senda correcta.

El otro factor exógeno es la percepción por parte del Banco Central Europeo de que se deben tomar otro tipo de medidas que faciliten el crecimiento y una ligera inflación. El BCE está imitando a la FED americana y al Banco de Inglaterra para estimular mucho más la economía que lo hecho hasta ahora, hay que evitar como sea la situación económica de parón económico y deflación de Japón de la década de los 90. Inundar de dinero a la economía Europea para que los bancos presten, incluso comprando directamente emisiones de Empresas. Y más importante, hay que generar una moderada inflación de manera que nos “desapalanque”, que nos haga disminuir el endeudamiento, hay que lograr que el euro no sea tan fuerte para aumentar las exportaciones.

Pero ojo, no hay que echar cohetes, queda un larguísimo camino por recorrer para tener una situación de estabilidad económica, que demorará entre 5 y 10 años si todo va bien. El nivel de paro, de casi el 25%, es de país que acaba de pasar una guerra, el endeudamiento publico y privado es mas de 3 veces lo que produce el país en un año, y con respecto al público, aunque se ha frenado, sigue elevadísimo (el año pasado hemos gastado 60 mil millones más de lo ingresado, el 6% de PIB). Y el problema de fondo, lo crucial, es “inventar” un modelo económico nuevo que sustituya al menos en parte al del ladrillo, un reto de proporciones colosales.

Y ahora creo que toca algo que los políticos no se atreven (o no quieren) realizar, reformas estructurales que reduzcan el peso del estado en aspectos que no molestan a nadie, y que no aportan nada, como la eliminación de tantos y tantos organismos, entes, instituciones redundantes, innecesarias (empresas públicas o semipúblicas, instituciones repetitivas en las autonomías que se deberían unificar a nivel estatal, más de 8.000 ayuntamientos, las Diputaciones, demasiadas radiotelevisiones estatales, etc,etc. ).

Se han pedido demasiados esfuerzos, como esas reformas estructurales mencionadas, que han supuesto reducciones salariales reales o un aumento elevadísimo de impuestos ¿por qué no se reduce el costosísimo peso del estado en estos aspectos?

Leave a Reply